Seguidores de Killo y Pisha

lunes, 30 de enero de 2012

IV


EL PEÑON DE GIBRALTAR



En el siglo XXI un trocito de territorio español continúa siendo colonia británica. A los países importantes no les interesa que España domine el estrecho de Gibraltar, y hacen vista gorda a una situación que en la actualidad se podría calificar de tercermundista.



—Eh!

—¡Ah!

—Compare mañana voy a La Linea a por tabaco, chocolate y unas reiban.

—Qué bullita eres Killo, porque estoy canino , sino te acompañaba.

—Con la voluntad vale, Pisha, que eres mu güena gente.

—Noniná.

—La frontera me da cangüelo, mira que si se cierra y me dejan dentro.

—A un especímene de tus características no lo quieren en ningún sitio. Además, ¿por qué tan lejos con el birují que hace? To eso lo hay en Cái, en el piojito.

—Compare, es que voy a Gibrartar, un barrio de La Linea, que allí es mu barato.

—Tú dice al peñón, donde están los monos guarros lleno de matauras, que va uno mu tranquilo en el coche y se jiñan en el capó y te tiene que joé, ¿acomosí?

—Si, Pisha, pero yo no voy al peñón, me apalanco en los güichis, que allí se llaman Pub.

—Killo, aquello es mu especiá, te mezclan el inglé con el españó, por no tené no tienen ni el euro.

—Es como una base novleá de España, Pisha, ¿tú por qué te crees que nos respetan tanto los güiris? Porque saben que estamos camuflao, ponemos bandera inglesa y dinero inglé, pero pa despistá.

—Cómo vasé eso, comparare.

—Qué sí, Pisha, lo que yo te diga, tó está preparao, que en el gobierno son mu espabilao.

—Qué no, Killo, que no puese asín. Eso es un bulo.

—¿Eres lelo? Qué es lo primero que ve ná má llega? A unos gachones con cara de sieso manío, teñíos de rubio y con uniformes mu feo. Te largan cuatro chuminá y te vas flipao porque crees que te han echao un broncazo en inglé.

—Dio vieja, ¿y los monos también son nuestros?

—Que parece que tas caío de un nío, pishita, si solo quedan dos o tres monos, la mayoría son de plástico, dando el pego, porque avé, desde lejos quién puede saber si son de verdad o no.

—En eso lleva razón, compare, pero… ¿dónde están las bombas?

—Pisha, no querrá que las tenga allí en medio pa que les de la caló y exploten, anda que estás guannío. La roca es hueca y dentro tenemo de tó, hasta surmarinos atómico. ¿Por qué te cree que los moros están cagao por las patas abajo? Porque saben que trincamos un misí de dentro de la roca y tó estiran la pata.

—Ma dejao muerto, Killo.

—Po eso no es ná. Pisha, un poné, tu mesa del comedor, la que utiliza por Noche Buena, a que debajo tiene como dos alas a los lado que cuestan una hartá de abrir, pero que se hace mayó la mesa, ¿acomosí?

—Carajo, Pisha, ¿cómo lo sabe?

—Porque esa mesa la tiene to quisqui, carajote. Po bueno, en el barrio de La Linea, osease en Gibrartar, los aviones y los hericóteros aterrizan en una especie de autopista que le hemos emprestao a los inglese, y en caso de necesidad se jala de cada lado y se abren como dos alas y se transforma en una pista que flipas, y toa española.

—Coño, po sí que sabe tú de estas cosas.

—Lo que yo te diga, Pisha. Por eso está tó tan barato, pa despistá. Las Reiban tirá de precio, el marboro no te digo ná, y la colonia como el Paco Rabane o el Emilio Tusi casi regalá.

—Killo, a mi me gusta Varón Dandi, la verdad.

—Ojú Pisha, que antigualla.

—Qué quieres, cojoe, es lo que me regala la parienta por Navidad, Por Reyes, por mi santo, y por el día del padre. Uno se acostumbra a tó, ademá, a mi me dicen que güelo mu bien cuando me la hecho por encima.

—Qué chungo compare, mu tiquismiqui y en tu casa eres un papafrita. Qué decepción má grande, Pisha.

—Menos cachondeito que te doy un mojicón, que tu ere un burto en tu casa y yo no digo ná. Killo, ¿tú me traería un reló casio y un deuvedé sanio?

—Eso es en Ceuta, carajo, que entre el Varón Dandi y las cebaduras que tienes del jabón lagarto, testá quedando agilipollao perdió. ¿Qué tendrá que ve un barrio de La Linea con un pueblo de Marrueco?

—No me seas borde Killo, que eres mu suversivo. El tema patriótico ni me lo toque que tú sabe que soy mu español. Ceuta es tan nuestra como el barrio de La Linea, lo que es mío es mío y déjate ya de pamplinas, que allí están los legionarios pasando el quinario.

—Pisha, no te enrabie porque no he dicho ninguna marajá. Ceuta está en Marruecos quiera tú o no. Y eso no tiene ná que vé con sé español. Eso es curtura, saber geografía. Que tú pasando el rio Arillo ya no sabe dónde está ná.

—Me importa un carajo donde esté. Ceuta es española y vete a la puta mierda ya, que estoy hasta los güebos de tus gilipolleces, que eres mu antiespañol, que coraje me da que sea así, chiquillo.

—Escucha, Pisha, escucha, avé si tiene cojone de llevarme la contraria, so listo. Gibrartar, por la historia, es de España ¿acomosí?

—Po sí, passa algo…

—Ceuta, por la historia, es de España, ¿acomosí?

—Po si, passa algo…

—Entonces, La Isla, por la historia, es de Cái, ¿acomosí?

—Yo me cago en tó tú muerto tó, Pisha, vete al carajo y no me queme la sangre, to los gaditas son iguales, por cojone se quieren quedar con La Isla.

—Tequiyapuí.




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Reiban: referido a las gafas de sol marca Ray Ban.


Bullita. Persona inquieta.

Canino: Que no se tiene ni un euro.

Biruji: Viento frío que cala los huesos.

Piojito: puestos ambulantes que se ponen en Cádiz un día a la semana

Rio Arillo: rio que sirve para separar el término municipal de Cádiz con el de San Fernando.



 

sábado, 28 de enero de 2012

III

EL CARRI BICI



Por lo visto, había que gastar dinero y como no sabían en qué, pensaron en un carril bici para la ciudad. ¡Todas las calles con carril bici! Y pasó lo que tenía que pasar, dinero tirado a la basura. Carril bici que al llegar a un cruce se corta y continúa una vez pasado éste, pero ¿qué hace el ciclista en ese tramo que no hay carril bici y sí coches por todos lados? Otra chapuza más de nuestro querido Ayuntamiento, y van…

—¡Eh!

—¡Ah!

—Qué, Pisha…

—Na, Killo, aquí vengo de la residencia .

—Ta pasao algo, compare, con esa cara catre me entran ganas de comprarte un quitajambre y tó —le dice preocupado.

—Tengo una fatiguita mu mala, to’l cuerpo disgustao, compare —se muestra quejoso y dolorido ante su amigo.

—Cagondié, Pisha, ¿y esa mano enyesá? No me diga que ta mordió tu Jasky San Severiano? Con la cara de mala leche que tiene no me extraña, mira que te lo he dicho veces que ese perro era un peligro.

—Compare, es un Husky Siberiano y no ma hecho ná, asín que deja al perro tranquilo.

—Po yo te veo to descuajaringao.

—Dio vieja, toda la vida en bici y nunca me pasó ná de ná, y la primera vez que voy por el puto carri bici, me pego la hostia. ¡Quién carajo le mandaría al Alcalde poner un carri bici en la Isla!

—Te quiyapuí. —No se cree nada de lo que le cuenta.

—Qué si, Killo. Yo te digo mi verdad, me fui pa la pintura verde con mucha jindama, pendiente de tó, porque es una hartá complicado no salirte de lo verde —con el cuerpo hace los movimientos como si estuviera subido en la bici.

—Compare que eres mu esagerao, que se va de puta mare, aaaaro, te habrá puesto a saludar a la gente con una mano, con lo cumplío que tu eres no me extrañaría na.

—Eso no te lo crees tú ni muerto hambre. Mira Pisha, el carri es p’arriba y p’abajo, osea, la mitad de la mitad —señala con sus manos lo estrecho que se queda—. Tiene que ir por to el centro, porque si te va pa un lado te come al que viene de frente y si te va pal’otro, te sale a la carretera. Imagínate, Pisha, con los sudores y las cagaleras, ¡qué jindama compare! Ahora, to’l tiempo sin salirme del centro.

—Y el yeso te lo han dao como premio al mejón conductor, ¿acomosí?

—¡Qué no, carajo! Escucha, yo to entusiasmado porque iba de puta mare, sin dejar de mirar la linea blanca del centro, cuando de pronto desapareció el color verde, compare, hasta las trancas, porque yo no me había salió de la linea y el color verde tampoco estaba por ningún lado.

—Esoes un fenómeno anormal, llama al Ike, que ese gachó la encuentra seguro.

—Joé compare, voy a llamar al portero del Madrid pa esta chorrá, que tendrá que ver el furbo con tó esto. La única verdad es que dos metros detrá había color verde, dos metros delante también, pero donde estaba yo, ná de ná.

—Al Ike Jímene, carajote, el de los programas anormales de la televisión.

—Me cago en tó tú muerto tó, compare. Cachondeito conmigo ni mijita —se muestra cabreado— que tó esto es mu serio.

—Venga killo, que ese de muerto también sabe una jartá —Pisha se parte de la risa.

—Qué quemasangre ere comapre ¿por qué disfruta con mi desgracia?

—Fueraparte , Killo, ¿qué pasó con lo verde?

—Joé Pisha, po aún me lo pregunto yo, solo sé que desapareció de pronto y que cuando me di cuenta tenía coche por un lao, coche por el otro lao, coche delante y coche detrá. Claro, po yo, viendo lo que veía, me paré porque me había cagao por las patas abajo.

—Compare, que trabajito te está costando… que historia má larga Killo, termina que tengo má jambre que’l perro de un ciego. ¡Tiene o no tiene fin esta historia?

—¡Quésicarajo! ¿Eres tontolaba? ¿Po no ve el yeso de la mano y mi ojo a la virulé? Un coche por detrá me endiñó una hostia que me puso mirando pa la Carraca . Cuando abrí los ojos solo vi a la Choco y a mi cuñao, los dos llorando, vamos, que pensé que me había matao y tó.

—Yo me despierto con esas dos caras a mi lado y me muero del susto.

—Lloraban de alegría, ya querían poner mi casa en venta.

—¿Te hicieron la prueba delalcó? Porque tú eres capaz de romper el cacharrito solo con el olor, ¿cuántos pelotaso llevaba encima?

—No Pisha, el municipá me conocía de chiquitito y ná de ná, pero iba calentito.

—Menos mal que ha sido el susto Killo, y ná má, pero la próxima batallita me la cuenta en cá Naca, que me da tiempo a zamparme unos fideos con caballa y hacer la digestión y tó.

—Vete al carajo Pisha, que me esperan pa comer.

—Te quiyapuí.


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Residencia: Hospital Puerta del Mar, de Cádiz. También se le conoce como Zamacola o residencia.


Quitajambre: Es un dulce, tipo cuña, pero de gran tamaño.

Fueraparte: Expresión que se utiliza para darle un giro a la conversación. Para cambiar de tema


La Carraca: Arsenal de La Carraca. Lugar militar de San Fernando.

Cá: La casa de uno o de alguien. También se denomina así la cal para encalar.


Fideos con caballas: Plato típico de San Fernando

Vete al carajo: Como insulto en una bronca, o como expresión cotidiana en la conversación entre amigos.



II


EL TRANVIA



Una mañana cualquiera en la terraza de la Gran Vía. Pisha aparece en traje de faena y con una caja de herramientas.

—¡Eh!

—¡Ah!

—Andevá, Pisha, ni que tanga angurria, párate que te pido un cuartito .

—Venga Killo, que estoy liao pa’tol día —deja la caja de herramientas en el suelo y se sienta junto a su amigo.

—¿No acabaste el chapú ?

—Te quiya, joé. Hay faena pa rato.

—Pisha, que eso lo hace tu en tres ratos.

—Aaaaro Killo, pero en cinco gano má —le dice con satisfacción.

—Noniná.

Mientras el camarero le trae su cuartito, Pisha abre el diario de Cádiz por la última página y lo mira con atención.

—Qué, Pisha… ¿interesante?

—Na, Killo, echando el ojo al diario.

—¡Tú? Venga ya, si solo mira la hoja de los muertos que hay en Cái.

—Pa ve si te veo en ella, so mamón.

—Compare, hoy ta levantao con los cuernos retorcio. Mejón no decirte ná. Pa qué te habré llamao.

—Mira que pone aquí, Killo, que fuerte, el Felipe se pudo cargar a toda la ETA y ni fú ni fá.

—Pisha, yo no quiero saber na de política que todos van a mangar. Uno porque le entra el cangüelo con la ETA, otro que tiene un chiringuito montao con la parienta para dar charlas y trinca el joputa casi un millón de euros al año. Otros que si todos los días cambia de trajes regalaos, y yo con el de faena de la marina y porque mi cuñao es un trampuchero y está al liquindoy. Qué no Pisha, que paso de esa gentuza, que estoy hasta los güebos de tó.

—Po yo también compare, Killo, ¿tú sabes como eligen alcalde?

—Pisha, claro, con el dedo…

—Qué majá ma grande. Qué no Killo, que no te entera. Primero salen los concejales, por orden de importancia. Por el de urbanismo se dan tortas, después el de hacienda, y cuando está todo repartió, al que no le ha tocado ná, le ponen de alcalde.

—¿De verdad, Pisha? Ma dejao muerto, ¿y si quedan dos?

—Joé Killo, el menos tonto p’alcalde y el otro pa la Junta de Andalucía.

—Pisha tu sabes una jartá d’esto, pero solo protestamos cuando nos meten las manos en el bolsillo, todo lo que pase más allá del Puente Zuazo, problema pa otros.

—Todo no, Killo, que lo de Cái también me duele.

—Porque tu parienta es gadita, no te jode.

—No seas mal pensao, Cái y la Isla es una misma cosa, somos hermanos.

—Vale Pisha, vale, cuando venga el Cái a jugar al campo del San Fernando te lo voy a recordar, so gadita.

—Joé, que quisquilloso estás hoy, ¿no?

—¿Acomosí? Contrimá mejón, porque me quema la sangre. Mira lo que pone en la portada, je, je, je lo sabía, a que me da el jamacuco, je, je, je.

—Ahora qué, Killo, que es mu temprano pa questé mamao

—Qué no me equivoco, Pisha, lo que te decía, del tranvía ná de ná. Dos años de obras para qué… para que unos cuantos se llenen los bolsillos. Pisha, lo que siempre te he dicho, que la calle Reá será peatoná, que no hay un euro pa más, que lo han trincao tó.

—Cagondié Killo, que ta dao un aire que ta dejao escacharrao, que ya están las vía y los poste, que tó está preparao.

—¿Y qué falta? Abre los ojos compare, falta lo más caro, la máquina, los vagone, las señale, los recambio, que no Pisha la calle Reá, peatoná.

—Qué fatiga eres, cuando llegue el momento traerán to eso.

—Pisha, que no te entera de ná, que está empajillao . Avé, cómo te explico pa que tú lo entienda. Un abogao mu bueno ha denunciado al Ayuntamiento y ha ganao y el juez ha dicho que de teanvía ná de ná. ¿Te entera ya?

—¿Ahora que hacemos con las vía y los poste? —le dice todo preocupado.

—To está pensao Killo, los poste pa corgá los adornos de navidad y del carnaval.

—¿Y las vía? Pa qué van a servir a parte de romper tobillos?

—Pa los repartidores, Killo, como es peatoná, enganchan una vagoneta por los raile y reparten por los comercio, los bare, por to lo sitio. Hasta un tren eléctrico pa pasear a los niños de la Plaza del Rey que son mu jartible.

—Pisha,vete al carajo y termina el chapú que la va a salir más caro a tu cliente que si lo hubiera comprado nuevo.

—Tequiyapuí —le contesta a la vez que se levanta y se marcha.

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Cuartito: Medida de bebida en un güichi, equivalente a 1/4 de litro.


Chapú: Trabajo que se realiza en horas libres, estando de baja o cobrando el paro.

Canguelo: Miedo.


Trampuchero: Que es un tramposo.

Güebos: Huevos

Contrimá: Significa "Cuanto más".


Mamao: Con una buena borrachera encima.

Empajillao: Persona poca despabilada, que tiene un día tonto.




I


EL BUJÍO





La calle Real de la Isla de León es un encuentro para muchos de sus habitantes, sobre todo, los domingos al mediodía, cuando la gente pasea por el tramo comprendido entre la Plaza del Rey y la Plaza de la Iglesia o se sienta para tomar el sol en una de sus numerosas terrazas. A una de sus aceras, la que calienta el sol, se le conoce por «la acera de los ricos» y a la otra por «la acera de los tramposos», siempre vacía por su frialdad, a excepción de los morosos, que pasean por ella para no ser vistos.

El encuentro con un amigo siempre va acompañado de un saludo muy característico.

—¡Eh! —grita Killo al ver pasar a su amigo.

—¡Ah! —le contestó éste.

—Qué, Pisha…

—Killo, me cago en tó tu muerto tó —le dice mosqueado— donde te mete peazo cabrón

—Me quedé sobao, Pisha, el aguamala ma dejao escoñao pa toldia —le muestra unas marcas rojizas en la pierna.

—Tequiyapuí.

—Joé, no vea como pica la hijoputa. No quise escarquearme, pero tranquilo que estoy alikindoi.

—Po yo, guannio y to, después del chapú, con mi parienta y mi cuñá nos fuimos a conocer el güichi nuevo.

—¿Tu cuñá la estartalá? ¿La Choco ? Compare qué mérito… ¿y el capillita ?

—Ese es un engurrumio solo gasta en chochitos de viejas pa pelar la pava —le dice indignado—. El gachó larga la parienta con su hermana pa que yo lo pague tó, y luego la mía se enfada porque le digo que el nota tiene una majá mu gorda.

—Noniná —le afirma Killo.

—Siempre tiene una excusa perfecta el muy mamón.

—Esta vez cual?

—El jartible de mi cuñao estaba clavando un espiche pa un cuadro del Nazareno, el cómpa de Lágrima de fondo; él, marcando el paso a las banditas, todo emocionado, hasta que se pegó el carajotazo, normá.

—¿Qué no? ¿Qué se puede esperar de un carajote? Un carajotazo.

—Pisha, ese menda es un vaina, es más flojo que una estera, y mira tú que está rellenito, pues conoce la ruta del colesteró y el parque de las gordas por fotografía. Ese no pasa de la retorta de su calle. Aunque esté esmallao, se queda con su espiche para no gastar.

—Qué mardá compare… —una sonrisa picarona se muestra en sus labios.

—Qué te lo digo yo, en Semana Santa se cansa p ato l’año.

—Un mojicón a tiempo lo espabila, Pisha, y si no, dale la espiocha, ya verás si corre. Vamos a lo nuestro, el bujío nuevo qué… un clavaso, seguro, como tó en la Isla, si el gachó ese es un muerto de hambre con cobarta.

—Killo, estaba empetao, mucha chusma y mucho miarma por to lao, como siempre.

—Miseria to compare. Bienmesabe y papa aliñá pa to quisqui, y la gente de la Isla gastando en el Puerto y en Cái lo que no tienen para gastarse por aquí.

—Pa to somos igual, Pisha, lo nuestro siempre lo peó. Menos el Nazareno que es sagrao, a los demás que les coja el mengue.

—Po te va a quedar muerto con lo que te voy a decir, Killo. Las mesas ocupá, la barra atiborrá, una locura, y pa colmo al camarero le faltaba un hervó y con cara catre, fíate cómo será el nota que se puso los zapatos apolillaos del día de la borriquita pa servir las mesas, imagínate, tenía el gachó una cebadura como un tomate, ¡Qué tío más borrico y que cebadura más gorda, mare mía!

—Cagondié, al final a cá Nanai,  allí tó con muchas papas fritas pa quitar el hambre.

—Ni mijita, de chamba cogimos mesa y nos apalancamos hasta la hora del lingotazo. A’vé quién carajo nos iba a mover de allí.

—Y la cocina, qué… peor que la del guarro ¿acomosí?

—Mu escamondá, Pisha, y el dueño un tiquismiqui , más perdío qué’l barco l’arró. Un sieso manío con un peaso de gachí una jartá buena.

—Andevá, cojone. Digo la comida, Pisha, que me importa el chicuco ni el chochete de la gachona. El menú, compare, que no está en ná.

—Dio vieja , me zampé una caballa con piriñaca p‘ató sus muerto, me puse púo.

—¿Y tu parienta?

—Iba a pedir una zapatilla caletera , pero se le antojó un choco de la casería que pesaba más de un kilo el hijo puta.

—Joé Pisha, ¿pa ella sola?

—Con su tinta y tó, pa luego no hablar en toda la noche, porque tenía los dientes ennegrios, la tía ni se engollipó ni ná, solo decía que fatiguita tengo.

—Las ardentías, Pisha, y el jipío, que también es mu malo.

—Killo, es que se dio una pechá… si con una mijita de aquí y un pedazo de allí, se queda de puta madre, pero como es tan jartible. Cuando íbamos por la acera de los tramposos, ella ya no sabía si subía p’arriba o si bajaba p’abajo.

—Compare, no me digas más porque solo he comio chicharos con arcauciles y estoy desmayao. Y la dolorosa qué… ¿te la metieron clavá?

—Killo, lo mejón de tó, como en Nanai pero con un mantecao de válvula.

—Y los pelotasos adonde…

—Adonde vasé, en la Gran Vía , adonde siempre. La parientas sentadas en la terraza, con los niños, que allí hay una hartá de niños dando por culo, compare, que más que la Plaza del Rey parece un parque infantil survencionao por la Junta de Andalucía.

—Y lo que gritan esas criaturitas, por Dios, tienen que llegar reventá a sus casas.

—Pa eso los sacan compare, pa que den por culo a los demás y quearse ellos muy tranquilos dándole al cubata y al pico.

—Al cubata cortito, Pisha, que la crisis es mu mala, una cerveza pató la noche hasta que revienten las criaturitas y pa casa a sobarla.

—Po yo, mi tres güisquis con seven haaa,,, no hay dió que me lo quite.

—Tú eres un previlegiao, compare.

—Vete al carajo, Pisha. —le dice reanudando la marcha.

—Tequiyapuí.

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Me cago en tó tu muerto tó: Insulto amistoso por el cabreo que se tiene tras la conversación con la otra persona.


Cabrón: Aunque esta palabra es un insulto en cualquier disputa, aquí también se utiliza de modo cariñoso en conversaciones entre amigos.

Aguamala: Medusa común en nuestras playas.

Tequiyapuí: Que no se está de acuerdo con lo que la otra persona está diciendo.


Escarquear: Eludir una responsabilidad.

Alikindoy: Estar atento a todo lo que sucede a su alrededor.

Guannío: También guarnio. Estado en el que se encuentra una persona después de un gran esfuerzo. (El esfuerzo puede ser real o aparente).

Güichi: Bar antiguo y pequeño, con vinos baratos y casi exclusivo para hombres. (Ya lo van frecuentando las parientas)

Choco: Mujer poco agraciada. Muy fea. También se le llama así al Calamar y a la Sepia.

Capillita: Se trata de la persona que vive todo el año por y para la Semana Santa. Es su único tema de conversación.

Engurrumío: Arrugado después de mucho tiempo en el agua.

Chochitos de viejas: Altramuz.

Majá mu gorda: Que está atontao.

Noniná: Afirmación absoluta de lo que nos dicen.

Lágrima: referido a la agrupación musical Virgen de las lágrimas de San Fernando.

Vaina: Tonto, carajote

La ruta del colesteró: Una zona en San Fernando muy frecuentada por todos aquellos que tienen diagnosticado Colesterol alto.

Parque de las gordas: La misma ruta del colesterol, adonde también van las mujeres con exceso de peso.

Retorta: Rotonda.

Mojicón: Bofetada.

Bujío: Lugar modesto que sirve como punto de reunión.

Empetao: Qué está lleno de gente.

Miarma: Nombre genérico para referirse a un sevillano.

Bienmesabe: Cazón en adobo. Típico de San Fernando.

Que te coja el mengue: que te cojan los espíritus de los muertos.

Te falta un hervó: Persona de corta inteligencia.

Cebadura: Rozadura producida por un zapato. Suele ocurrir cuando se estrenan.

Cagondié: Expresión que se utiliza cuando las cosas no han salido como uno desea.

Cá Nanai: Bar típico de San Fernando, en el Barrio de la Pastora, conocido por su buena cocina

Chamba: Suerte

Guarro: conocido en San Fernando por sus tortillitas de camarones y por lo guarra que tiene la cocina.

Acomosí: A qué sí.

Tiquismiqui: Persona incordiante, que siempre pone alguna pega.

Sieso manío: Persona antipática y estúpida.

Andevá, cojones: Expresión que le indica a la otra persona que se está pasando en sus comentarios.

Chicuco: Dependiente de una tienda de ultramarino o tienda de barrio.

Dió vieja: Esta expresión se utiliza cuando uno se queda asombrado por algo.

Piriñaca: aliño de tomate, pimiento, cebolla, aceite, vinagre y sal que acompaña a la caballa

Púo: Hartarse de comer.

Zapatilla caletera: Zapatilla pescada en la zona de la Caleta de Cádiz

Choco de la casería: Choco pescado en la playa de la Casería de la Isla

Jartible: Persona excesivamente pesada.

La acera de los tramposos: En la calle Real, la gente paseaba por la acera que da el sol. Los que debían dinero, se iban a la contraria para no ser vistos. De ahí el nombre. En la actualidad, estas aceras han desaparecido.

Chicharos con alcauciles: Guisantes con alcachofas.

Mantecao: Helado

Válvula: Gratis

Gran Vía: Bar de la Plaza del Rey que ha sido lugar de encuentro de varias generaciones.






Corría el año 2012 de la era de Jesucristo, en la tranquila y soleada Real Isla de León, Villa con anterioridad y ciudad de San Fernando en la actualidad, cuando se iniciaron una serie de encuentros entre dos amigos, Killo y Pisha, y que a continuación vamos a relatar.


Killo nació en el barrio del Zaporito, desde pequeño trabajó con su padre transportando sal en un candray hasta que tuvo la suerte de entrar como peón en la Empresa Nacional Bazán, objetivo prioritario para cualquier cañailla a finales del siglo XX.

Con sobrepeso por su poca actividad física, su afición favorita era la semana santa isleña, al margen de la barra de la Gran Vía con una cerveza entre sus manos.

Aprovechó una de las reconversiones de la Empresa para prejubilarse por sordo antes de cumplir los cuarentas, y entre la paga que le quedó y las chapuzas que se buscaba, su situación se podría clasificar como desahogada.

Pisha, nacido en el barrio de las Callejuelas, que desemboca en el barrio del Zaporito, lugar en donde se conocieron estos amigos desde muy temprana edad.

Este barrio se caracterizó por vivir de la pesca y por ser punto de unión de muchas familias de raza gitana. El cante y el baile era algo habitual, junto a las reuniones en los patios de vecinos. En él nacieron grandes figuras del flamenco, como son el Chato y el Camarón de la Isla.

Cañailla de pura cepa, no se le conoce profesión estable, aunque entiende de todo y se apaña con cualquier chapuza.



INTRODUCCION

Killo y Pisha, cañaillas de pura cepa, son mis dos personajes principales. Uno del barrio del Zaporito y el otro del barrio de las Callejuelas. Estarán acompañados por la Choco, hermana de Killo, y su novio, conocido por el Cuñao. También aparecerán otros personajes de menor importancia pero imprescindibles para estas historias. El vocabulario que utilizan está recogido de las esencias lingüísticas de las Islas Gaditanas.


En Andalucía tenemos nuestra propia forma de hablar. No se trata de un dialecto, hacemos caso a los lingüistas y utilizamos con eficacia la llamada «economía del lenguaje», es decir, que con muy pocas palabras decimos muchas cosas. En el interior de Andalucía, cada provincia, pueblo, barrio o rincón, tiene su propio estilo, su sello personal que conlleva a que todas sean diferentes entre sí. También es cierto que dependiendo del nivel cultural de la persona, unas palabras se deforman más que otras, lo sabemos. Que nadie venga a darnos clases de castellano porque diferenciamos perfectamente entre deformación y economía del lenguaje; entre gracia (simpático, agradable, gracioso) y malage (mal ángel, poco amable, antipático, sin gracia). Esto ocurre porque el gaditano o el cañailla no se calla, y la dice tal como le suena, pero siempre con un toque de gracia que hasta mal dicha suena bien.

La historia de estos dos amigos, Killo y Pisha, no surge de la nada. En Facebook administro un grupo que se llama «Palabras y frases de San Fernando y Cádiz», en donde todos sus integrantes han ido subiendo palabras y expresiones identificadas con nuestra tierra. Yo me he limitado a utilizarlas para crear un primer capítulo, el que a continuación vais a leer. Después si he utilizado la imaginación para crear el resto de historias hasta completar este libro. El objetivo es sacar una sonrisa del lector, nada más. El vocabulario se irá ampliando conforme los episodios lo vayan requiriendo.

Al utilizar vocabulario y expresiones exclusivas de la provincia gaditana, habrá muchas personas que no entiendan algunas de ellas o no capten el sentido real de la frase. Si esto sucede, seré el primero en lamentarlo, pero cuando me encuentro escritos en catalán, vasco, gallego, valenciano, etcétera, yo tampoco los entiendo y no por ello protesto. Otras veces, en distintas comunidades encuentro un castellano cerrado, con palabras autóctonas o deformadas, que son de difícil comprensión, (porque en toda España se deforma, no solo en Andalucía), y es aceptado sin ningún tipo de reproche.

Como mi objetivo es llegar a cualquier rincón que hablen nuestro idioma y me quieran leer, he creado «el diccionario de la lengua gaditana» a través de Killo y Pisha, (casi ná) para que se pueda consultar cualquier expresión, frase o palabra de difícil comprensión. Dicho diccionario, cuya única intención es servir de herramienta útil para el lector, se limitará en exclusiva a las palabras utilizadas en este libro. No intenta ser un diccionario completo del habla gaditana, solo un complemento para la lectura.

Para finalizar esta introducción, diré que mis dos personajes nacidos en el día de hoy, Killo y Pisha, aprovecharán sus encuentros para criticar con ironía, gracia, y sin influencias políticas, cualquier tema que a ellos se les antoje, y que tendrán lugar en la Real Isla de León, conocida hoy día por la ciudad de San Fernando.



AVISO SOBRE KILLO Y PISHA

Queridos amigos


Después de varios meses sin escribir nada sobre Killo y Pisha he decidido hacer cambios en la estructura y continuar con sus aventuras. La idea es recopilar todas sus historias más algunas nuevas que incorporemos y darle forma a un libro.

Cada capítulo llevará incluido al final del mismo el significado de cuántas palabras nuevas vayan saliendo y cuya interpretación sea de difícil comprensión. Por supuesto que al final del libro habrá un pequeño diccionario del habla gaditano pero exclusivo sobre las palabras que hemos utilizado en el desarrollo del libro, no será un diccionario completo, simplemente le podremos llamar el diccionario del libro.

Espero y deseo que tanto los capítulos repetidos con algunas modificaciones así como los nuevos sean de vuestro agrado y cuenten con vuestro apoyo del mismo modo que venían haciendo los antiguos.